LA MOTO ...Simple y llanamente
13 d'Octubre de 2009
La zona del sur de España tiene ese saber vivir de las gentes, ese entender la vida de otra manera sin prisas, sin agobios sin estrés, o eso se comenta entre el “saber popular” pero lo que es bien claro es que hay una pequeña población que resiste ahora y siempre al “invasor” y se toman la vida con “doble de octanaje por favor”.
Que tendrán las gentes de Sanlúcar de Barrameda que disfrutan de las RR más que Zenmaster con una trail?.
Ya hace un tiempo, un andaluz afable y campechano me atrajo hasta esta bella población seduciéndome con las fotos pecaminosas de una pelirroja entrada en años y en carnes, que me miraba incitadora a través de su monóculo de resistencia 24h prometiéndome ratos de pasión desenfrenada.
Así que el puente de mayo del 2008 fuimos hasta tan bello paraje a buscar esta nueva compañera con la que experimenté por primera vez lo que era entrar en circuito y trazar 20 veces la misma curva en busca de la trazada perfecta.
Se portaba bien, o mejor dicho, se portaba de forma exquisita cumpliendo cada uno de mis deseos, y llenando vacíos que no sabía ni que existieran en mi interior pero el amor, no entiende a veces ni de fidelidades ni de calenturas, y mientras me iba sumergiendo más y más en el oscuro pozo de la pitopausia las pelirrojas me atraían mas y mas, cuanto más pecaminosas mejor, hasta que otra habitante de la pequeña población empezó a visitarme en mis sueños más húmedos y calenturientos.
Esta vez un andaluz de entendimiento imposible intentaba narrarme a través del móbil las maravillas de esa belleza de origen italiano, mientras yo era incapaz de comprender mas de dos palabras de cada diez, pero eso no iba a detenerme para estar con esa bella pelirroja que a cada noche que pasaba acaparaba mas y mas horas de sueño dejándome exhausto a cada amanecer.
No tardé en volver a visitar tan bello pueblo y volver a casa después de doce horas de viaje con la vista fija en el retrovisor ensimismado con los almendrados ojos de esa italiana pelirroja que me tenía loco con promesas lujuriosas.
Era 7 años mas joven que su predecesora y sobretodo con unas curvas mucho mas estilizadas y juguetonas, aunque su vestuario dejaba bastante que desear. Estaba claro que tendríamos que ir de boutiques a buscarle uno trapitos nuevos de importación para que los luciera en su puesta de largo y algún que otro complemento.
Ahora me hallo yendo y viniendo por las autopistas de la información buscando pequeños detalles, mientras otro la “manosea”, la “desnuda” y la “pervierte” a la espera de que esté en todo su esplendor junto a mi, pero a pesar de ello, antes de dejarla en sus manos, disfruté de la “jus primae noctis” e incluso, mal vestida, sin lavar y sin unos leves toques de perfume sus primeros gritos de lujuria me trasladaron directamente al infierno.
Conducir esa moto es pecar. Roscar el puño del acelerador dejando que de los carbonos surja el grito seductor de las sirenas es pecar. Apretarse con las piernas sudorosas a sus curvas insinuantes del depósito dejando que la aguja del velocímetro se eleve turgente es pecar.
Si señores, soy un pecador y voy a ir al infierno, pero os aseguro que lo haré disfrutando de cada trazada del camino, buscando curva tras curva, el camino que me lleve a tal ardiente destino, disfrutando de la hija de lucifer, porque no se me ocurre ningún otro lugar donde pueda haber nacido una 916.
Arriben els carenats
11 - Novembre - 2009
Evasió sobre dues rodes

