HISTORIA DE UNA IDA Y UNA VUELTA
Son las 18.15h del jueves. Apago el ordenador para largarme ya del trabajo e irme dirección a Austria.
Me cambio de ropa y listo para partir, o eso es lo que yo pensaba que iba a hacer, pero un proveedor muy “amable” me destroza los planes al llegar a la empresa con unas muestras en ese momento....Al final, a las 19h empiezo a montar la moto...Las maletas, la bolsa sobre-deposito
y los “aparatitos” electrónicos como el GPS y el termómetro para saber si la carretera puede estar helada o no.
Arranco y salgo dirección hacia la A7 – La Jonquera.
A la altura de Bellaterra empiezan a caer 4 gotas, con lo que paro un momento y me pongo encima de la ropa, el mono de lluvia.
A la altura del Montseny, para variar en esta zona, llueve, y no poco, sino que cae una auténtica cortina de agua que obliga a los conductores a bajar la velocidad hasta los 40km/h. Por suerte sólo dura hasta Girona
Estoy cerca de Francia y decido parar por 2 motivos:
1-Llevo 2 horas encima de la moto
2-Quiero llenar el deposito antes de Francia que siempre saldrá mejor de precio.
Bueno, pues como en cada parada, pierdo un mínimo de 10 minutos entre que lleno y pago. Así que me subo de nuevo a la moto y listo para seguir. Me reincorporo a la autopista y gaaassssss a 100km/h,
-ARGGGGHHHHHH!!!!!. Mira que eres desastre. Te has dejado de sacar dinero en y vas con sólo 100Euros. Como tengas un problema las vas a pasar putas.
Bueno, pues intentaré parar en el primer sitio que encuentre antes de Francia para sacar de un cajero automático, así que tendré que parar de nuevo.
El único sitio que encuentro es a pocos kilómetros, en el área de servicio de La Jonquera, donde me soplan una comisión de narices, pero mi tranquilidad bien lo vale.
Al salir me doy cuenta que es la primera vez en mi vida que veo el cartel de La Jonquera – Francia desde el sillín de una moto con lo que no puedo resistirme a hacerle una foto mientras un para de moteros franceses se me acercan por la espalda a mirar la LC8
...Al final nos entendemos en inglés sobre donde vamos, de donde venimos y sobretodo la expectación que siempre genera una Lc8 equipada hasta los topes con las letras GO!!!!! pintadas en los laterales. (mucha gente piensa que está personalizada)
Ellos vienen de pasar una semana en Benidorm y van hacia Paris donde viven. Van con una Bandit y una Cbr900r fireblade con el tío mas plegado y hecho polvo de cervicales que mira con envidia la posición de conducción de la Lc8.
Nos despedimos y entro en Francia cuando la luz del sol desaparece.
Bueno, pues ya estamos realmente puestos en faena, cuando le doy al botón de la luz al GPS y se enciende con un mensaje preocupante: “Batería baja”
-Como puede ser eso si esta conectado a la batería de la moto? 8O 8O 8O 8O
Lo muevo un poco a ver si hace un mal contacto pero nada de nada, así que lo apago y decido tirar con los mapas que he impreso con el PC antes de salir y que llevo en la bolsa sobredeposito. Ya le cambiaré las pilas cuando pare a poner gasolina de aquí 200km en algún lugar de Francia.
Los kilómetros van pasando y la noche se va cerniendo mas y mas, dejando sólo visible la zona que ilumina el faro delantero por las autopistas francesas....Paso cerca de la población de Sete y recuerdo el comentario de un amigo SuperMotero que hacen buenas mariscadas allí cerca...
-Paro a cenar una mariscada? :roll: :roll: :roll:
Mejor que no, son las 22h y sino no llegarás nunca. Pero tomo nota para proponerle un día ir ha hacer la mariscada y volver a casa después. Saliendo un viernes a las 19h podemos estar de vuelta antes de las 3 de la madrugada habiendo cenado de coña.
Sigo y ya llevo más de 200km después de la última parada así que me paro en una gasolinera francesa a llenar el deposito y cambiarle las pilas al GPS.
Abro la tapa del aparato, saco las pilas y al poner las nuevas...CRASH!!!, la lengüeta de uno de los contactos se rompe y no hacen contacto las pilas. Opciones:
Op. A-Pasar de todo y hacer todo el viaje sin GPS, con sólo los papeles impresos.
Op. B-Buscar que avería tiene el sistema eléctrico de la moto que no alimenta ni el GSP ni la toma de mechero.
Op. C- Regresar
Al final escojo la opción B :twisted: :twisted: :twisted: :twisted: . Saco las herramientas y desmonto el frontal de la moto para repasar el cableado y me doy cuenta de que realmente el mecánico ha dejado la instalación perfecta y que de allí no puede venir el problema. Así que vuelvo a montarlo todo y reviso el fusible que alimenta estos 2 accesorios y “voila” ese es el problema. Lo cambio y de nuevo tengo GPS y toma de mechero por si necesito cargar el móvil, la pda o otros “aparatejos”.
Sigo mi camino, pensando en las musarañas, disfrutando de ir ruteando sin mas estrés que ver pasar lineas blancas bajo mis ruedas cuando de nuevo hace aparición la lluvia en todas sus modalidades:
4 gotas
pausa
una lluvia “alegre ma non tropo”
pausa
una lluvia “vivace”
pausa
una lluvia “de narices”
pausa
la “tormenta perfecta” que me moja hasta los higadillos.
En ese momento me asaltan las típicas preguntas de las 2am que me suceden a veces:
-No estarías mejor en casa?
-No preferirías volver a casa calentito en la cama?
Pero entonces viene a mi mente unas silabas que resonaban en uno de mis anteriores viajes con compañeros MTBeros.:
AD - VEN - TURS
Si, esa es mi moto, una Adventure, y yo soy un “Rudo Motero”, que aunque lleve los calzoncillos mojados, no me voy a detener por unas gotas de agua.
No hace frío y se va bien, y entre lluvia y lluvia, le da tiempo a secarse a la ropa, así que me acerco rápidamente a Mónaco, donde las obras en la autopista me obligan a bajar todavía mas el ritmo.
Y ahora ya llego a mi tramo preferido cuando era joven y hacia de chófer pasando por la zona de túneles y puentes antes de entrar en Italia con preciosas curvas rápidas y vistas maravillosas (que en esta ocasión se traducen en pequeñas luces de los pueblos).
Hay obras que tocan un poco las narices pero en estas horas de la noche hay poco tráfico, se conduce de coña, y a pesar de ser cerca de las 4am, la temperatura marca 18ºC con lo que disfruto del viaje como un crío soñando con atravesar la frontera Italiana y ver la primera “area de servicio” en la que siempre paraba llamada 'Alemanya” en que siempre tomaba una focaccia y un capucho inigualable.
- NO, NO, Y mil veces NOOOOOO!!!!
Está cerrada por obras en la carretera y me entra una rabieta encima en que sólo aparece en mi mente un capucho humeante roto.
Sigo tirando y a los 40km ya veo otra área de servicio donde parar. Pongo Gasolina y entro en el bar a ver que tal:
-Prego, un capucho e un panini da questi.
El bocata resultó infumable, pero el capucho....ohhhh, es que no hay sitio donde hagan mal el café. Me encanta.
Así que feliz y contento, con mi primer café italiano circulando por mi interior, miro los alrededores y veo que hay mucho camión descansando allí, y que hay un rinconcito libre con un poco de hierba, así que, como son las casi las 5am, decido parar a dormir.
Saco la esterilla, el saco (que mi mujer me buscó y que aguanta temperaturas bajísimas), y listo para disfrutar de un sueño reparador
hasta las 8am. 3 horas de sueño siempre sientan bien
Me levanto cuando el camión de delante arranca el motor y decido seguir ruta. Empaco todo y a las 8.30h ya estoy encima de la moto siguiendo la costa Italiana en busca de la zona de Venecia, y luego hacia los Alpes.
(Esta es el área de servicio donde he echado el sueñecito reparador)
Paro al cabo de una par de horas ha hacer un “machiato” (cortado) y poner gasolina.
Las vistas son preciosas y aprovechando que pongo gasolina me miro el paisaje y foto que te crió.
Bueno, de nuevo empiezan las lluvias que deciden ir haciéndome compañía de forma intermitente a lo largo de las autopistas italianas. Cada 200km paro, pongo gasolina y sigo con la idea de llegar a Eisenerz.
(Esta es la única ocasión en que salgo sin casco... Que quereis que os diga, a mi mujer le gustan estas fotos).
Ya falta poco, son cerca de las 15h y voy atravesando una zona de las mas bellas del mundo (o esa siempre a sido mi opinión). La zona de los Alpes italianos en Tarvisio es de una belleza inigualable. Los Pirineos parecen la copia pobre al lado de esas montanas imponentes, verdes y escarpadas con cascadas enormes rompiendo en sus laderas rocosas a pie de autopista. No puedo resistirme a parar en el arcén y hacer al menos unas fotos.
Bueno. Al fin en la frontera de Austria y queda ya poco para llegar a destino. A las 17h paro ha hacer un Steack'n'salad que tienen en el bar de una gasolinera en la que no entienden ni Español, ni Italiano, ni Inglés. Pero la birra, siempre es lo mismo, y señalando lo que uno quiere todo tiene solución.
Me sabe a gloria, supongo que también influye que es mi primera comida desde el jueves a la hora de comer, que había tomado una ensalada.
Hay un par de moteros austriacos con los que hablamos de la LC8 (para variar), y les pregunto por Erzberg, pero no tienen ni idea de lo que les hablo, asi que hablamos del tiempo y de poca cosa mas.
Pongo gasolina y listo para el ultimo tramo hasta
ERZBERGRODEO!!!!!!.
Faltan menos de 40km y los nervios empiezan a aparecer porque hasta el momento no he visto ni una moto mas a parte de las que había encontrado en la gasolinera/restaurante. De remolques con motos, tampoco, y de carteles de Eisenerz o Erzberg nada de nada.
Mi mente le empieza a dar vueltas que tal vez recopilé mal la información y Erzberg está en Alemania, o cualquier otro país....Y de repente, a menos de 30km de la llegada veo el primer cartel de Eisenerz...AL FIIIINNNN!!!!
Las montañas se recortan en el fondo, e intento buscar en la lontananza la cantera, ya que a través del “google maps” se ve perfectamente, pero nada, ni sombra de la misma.
Tomo el desvío y me encuentro con una carretera de 4º orden donde no hay ni una pizca de arcén y está llena de curvas cerradas. Pero lo importante es que voy avanzando y cada vez queda menos hasta mi destino.
Ya quedan menos de 20km y ningún cartel de la carrera, pero a lo lejos aparece uno de la propia cantera. Al menos parece que Erzberg existe. Paro y hago la foto de rigor.
Y a menos de 10km de Eisenerz llego a la cantera de Erzberg, en concreto al mirador de la cantera. Una zona ajardinada, con bancos para pic-nics, desde donde se puede ver la cantera. Me emociono haciendo fotos de recuerdo del viaje, y sobretodo porque en la lontananza se oyen rugir motores de 2 tiempos abriendo gas....Jejejejeje Ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, ya llego, y no me he equivocado.
La cantera es inmensa, y a pesar que incluso, desde esta distancia no se aprecia, cuando ves los volquetes amarillos trabajar por allí te das cuenta de la inmensidad de la misma.
En el mismo mirador hay un cartel explicando el funcionamiento de la misma.
Así que vuelvo a montarme en la moto y bajo por una carretera de fuerte pendiente hasta Eisenerz.
Una vez dentro de la población, al fin, veo el primer cartel de la carrera.
Si, si, lo he logrado. He llegado a ErzbergRodeo. Sólo he tardado 24h, ya que son las 19h y todo ello durmiendo 3 horas.
Empiezo a circular por allí y al fin veo motos, pero principalmente gente vestida “ de domingo” que ha salido a la calle para la fiesta mayor. Realmente no se respira un ambiente 100% motero, si no que parece la fiesta mayor de un pequeño pueblo en el que ese día, haya un poco de espectáculo motero con saltos de moto y poco mas.
Voy circulando medio despistado y medio perdido en busca de la zona de taquillas, o la rampa de saltos, o......
No encuentro nada, no hay casi indicaciones de nada. Tuerzo a la izquierda y me meto por alguna callejuela. Al final veo un grupo de motos que van tirando hacia arriba y me uno a ellos. Resulta ser una especie de desfile y me he metido en medio (vaya chasco), pero llego a la zona de saltos y allí, medio desorientado, se me acercan un par de italianos para saber donde he comprado las luces de la moto.
Resultaron ser un par de chicos muy simpáticos que ya habían estado en otras ocasiones en Erzberg. Me dicen que hoy es un gran día porque ahora empieza la “fiesta de la cerveza” y que mejor excusa para saber más sobre como funciona todo, que liarlos e invitarlos a una birra para poder interrogarlos con calma.
- Birra y risas -. Es difícil resistirse, así que aceptan de inmediato y nos vamos a un tenderete a buscar la cerveza, una patatas y nos sentamos en una mesa a que me cuenten cosas.
Les pregunto sobre la carrera de las grandes motos y me comentan que hoy mismo acabamos de pasar por la zona más difícil del recorrido....juasjuasjuas y yo sin enterarme.
Me comentan que es una salida de domingo muy fácil, que tu pones el ritmo y que realmente ellos vienen por la fiesta, y sobretodo por el buen ambiente. Ellos no van ni a ver la carrera porque sólo ves la salida y poco mas, y el domingo poco mas o menos de lo mismo. Lo bueno es salir y divertirse con amigos. Resumiendo, para ellos es como una concentración motera pero del off-road
Ya llevamos un par de horas hablando, y unas cuantas cervezas, y sale un tema tópico...Las mujeres.
Ya éramos 5 en la mesa. Uno de ellos se encontró las maletas en la puerta la última vez que fue a Erzberg, el otro había tenido varias peloteras, y los 2 (los primeros que conocí) tenían claro que les esperaban unas semanas de abstinencia debido al enfado de sus esposas. Con esta conversación todavía en los labios empezó a llover de nuevo, así que nos despedimos y me fui en busca de un lugar donde tirar el saco en el suelo que estuviera un poco tapado para no levantarme empapado hasta los huesos.
Arranqué la moto y enfilé hacia la entrada del pueblo en busca de un buen lugar, pero en mi mente hervían 2 ideas claras:
-Soy afortunado con mi mujer, que me aguanta, me mima y me consiente mis “locuras moteras”
-Sólo llevo 1700km de moto
Así que, una vez conocido Erzberg y disfrutado de su cerveza, decido que me voy para casa, que la noche es joven y mi mujer está lejos de mi y la añoro.
Enfilo las carreteras comarcales bajo una lluvia atroz, oscuridad total y viento, pero la sonrisa se dibuja bajo el casco. He tomado una decisión, un decisión que me apetece, que me gusta, y que deseo llevar a cabo.
Engrano la 6ª marcha y decido elevar mi ritmo de conducción en cuanto piso la autopista. Iré a 130km/h, que es la velocidad máxima permitida en Italia, la frontera de la cual llega rápidamente y atravieso con prontitud.
Mi idea es ir tirando hasta el extremo de la misma antes de parar a echar un sueñecito, pero mis previsiones son muy optimistas. Al final paro más o menos por el medio. Son las 4am cuando paro en una área de servicio donde hay unos bancos debajo de unas carpas. Dormiré de coña, y no me mojaré. Si todo va bien, antes de que oscurezca de nuevo ya estaré en casa.
Me echo en brazos de Morfeo hasta que de golpe y porrazo oigo a unas persona hablando a mi lado a grito “pelao” ( o eso me parece a mi) que se miran la moto. Me levanto de golpe y uno de ellos me mira y me dice que siga durmiendo, que ellos ya callan, pero no me es posible, ya me han desvelado. Son las 7am y decido empacar y partir de nuevo.
En este momento vivo una de las cosas mejores de viajar y una de las peores.....
Había yo parado en la vera de tan bella zona, que como podéis observar estaba bien protegido de las inclemencias del tiempo.
Cuando, ni cortos ni perezosos, mientras yo lo tenía todo desperdigado por encima de la mesa (calzoncillos incluidos), se acerca un matrimonio del este que han llegado con uno de esos autocares que los llevan a nuestras costas, y paran allí con una lata en la mano y el bocata con el albal en la otra.
Realmente me quedo a cuadros al ver como tienes las narices de irme a tocar los cojones con todas las de la ley cuando todas las demás carpas están vacías. Y aún hay más..... Sin haber salido todavía de mi asombro se acercan 2 más y se ponen de cháchara con el matrimonio ayudando a crear en mi interior una sensación de despertar “angelical” que provoca que mi rostro se convierta en una cara de mala lecha/ mal despertado que da miedo de ver.
Al final paso de todo, me trago las palabras soeces que pugnan por salir de mis labios, y sin mas dilación recojo todo y vuelvo a poner la moto sobre el asfalto donde empaco con más calma. Saco mis enseres de limpieza y, aprovechando el espejo retrovisor de la moto, empiezo a afeitarme.
-Has dormido bien chico?
-Ein?, mande? Como? Donde?
-Te he visto cuando me he despertado y salido del camión, y me he preguntado para donde ibas.
Resulta que es un camionero que va camino de Génova para embarcar el camión hasta el puerto de Barcelona. Me explica que se dedica el transporte de mercancías entre el Este y España y que siempre embarca el camión, así descansa y hay menos probabilidades que le metan alguna multa.
Me comenta que siempre intenta parar en los sitios donde hay esa cadena de restaurantes porque por la mañana tienen tienen un menú de “colazione” que sería el desayuno compuesto de capucho, pasta y zumo de arancia rossa (naranjas de color rojo) por 3€ y poco.
Así que después de charlar un poco más, nos vamos juntos a desayunar. Muy majo. Es un placer viajar para conocer gente así.
A partir de aquí pocas anécdotas más...Llegué a casa sobre las 19h, después de unas 20horas de viaje parando a dormir 3. (y pasando por el “Coll de Parpés” que no pude resistir evitar al llegar a casa hacer sus curvitas).
Eso es todo amigos.
Para saber cosas de la carrera os sugiero que consultéis las webs correspondientes (www.erzbergrodeo.at), porque está claro que aquí poca cosa hay.
Evasió sobre dues rodes

